¿Qué significa y por qué es común?
En muchas ciudades y zonas rurales de la India es habitual ver a hombres caminar tomados de la mano o con los brazos entrelazados. Lejos de tener una connotación romántica o sexual, este contacto físico se entiende como amistad, confianza y camaradería. Medios indios y reportajes culturales lo han documentado como una norma social que expresa cercanía entre amigos del mismo sexo.
Marco cultural
La norma india tiende a aceptar el afecto entre amigos del mismo sexo (tomarse de la mano, apoyar el brazo en el hombro) mientras que ciertas muestras románticas en público (besos prolongados) pueden considerarse inapropiadas si “causan molestia” a otros, según el marco de “obscenidad” del art. 294 del Código Penal. Esta diferencia ayuda a entender por qué el gesto masculino-amistoso es normal y visible, y por qué, en cambio, expresiones románticas (hetero u homo) pueden recibir desaprobación social.
Raíces y “homosociabilidad”
Varios trabajos y crónicas fotográficas hablan de homosociabilidad: espacios y códigos donde los varones comparten intimidad no sexual. En mercados, escuelas y trayectos diarios, el tacto (mano con mano, brazo entrelazado) refuerza la lealtad y el apoyo entre pares, y muchas veces pasa inadvertido para quienes han crecido con esa norma. Proyectos fotográficos como los de Vincent Dolman y ensayos culturales lo resaltan como algo “suave y bello”, que a menudo sorprende a visitantes occidentales.
Cambios legales y contexto contemporáneo
Aunque la expresión pública de amistad masculina es antigua y extendida, el país vivió debates en torno a la diversidad sexual. En 2018, la Corte Suprema de la India despenalizó las relaciones sexuales consentidas entre adultos del mismo sexo (caso Navtej Singh Johar v. Union of India), un hito jurídico que separa claramente lo legal de lo cultural: el gesto amistoso nunca exigió una lectura sexual, y hoy el marco legal ya no criminaliza la homosexualidad.
¿Solo en la India? Comparaciones útiles
Gestos similares existen en otras regiones de Asia y del mundo árabe (dos hombres de la mano como signo de confianza o respeto). La diferencia, cuentan cronistas, es que en Occidente suele interpretarse automáticamente en clave romántica, lo que explica muchos malentendidos culturales.














